Salamanca Guanajuato.- Tragedia en el ring, muere el réferi El Búho tras recibir un martinete.
Lo que debía ser una noche de espectáculo y adrenalina terminó en tragedia para la lucha libre hidalguense, luego de que el réferi Gerardo Germán Pineda, conocido como “El Búho”, perdiera la vida durante una función realizada en el Centro Deportivo Cultural 11 de Julio, en Mineral de la Reforma.
De acuerdo con los primeros reportes, durante la contienda estelar, en la que participaron El Hijo de Fishman y Máscara Sagrada, el réferi habría recibido un “martinete”, una de las maniobras de mayor riesgo dentro del pancracio y que se encuentra prohibida en la lucha libre debido a la peligrosidad que representa.
Tras la acción, El Búho quedó tendido sobre la lona y ya no logró reincorporarse. Paramédicos acudieron para brindarle atención, pero posteriormente confirmaron que había perdido la vida. El fallecimiento provocó la movilización de cuerpos de emergencia y autoridades durante la madrugada de este miércoles.

Luego de los hechos, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Mineral de la Reforma detuvieron al luchador identificado como J. Á. N. L., conocido públicamente como El Hijo de Fishman, quien fue puesto a disposición del Ministerio Público para el desarrollo de las investigaciones.
El caso es investigado inicialmente bajo la figura de homicidio culposo, aunque la detención no significa que el luchador haya sido declarado responsable del fallecimiento. Será la autoridad ministerial y, en su momento, un juez de control, quienes determinen las circunstancias exactas del hecho y las posibles responsabilidades legales.
La tragedia también representa la pérdida de uno de los réferis con mayor trayectoria en la lucha libre de Hidalgo.
Gerardo Germán Pineda tuvo una carrera cercana a las tres décadas y durante años estuvo ligado a la Arena Afición, donde tuvo la oportunidad de sancionar encuentros protagonizados por importantes figuras del pancracio nacional e internacional.
Antes de convertirse en réferi, El Búho también tuvo experiencia como luchador, bajo el personaje de El Búho Negro II, etapa que se extendió durante aproximadamente 15 años. Posteriormente encontró en el arbitraje una nueva forma de mantenerse dentro del cuadrilátero.
Su trayectoria lo llevó también a colaborar con distintas empresas independientes, entre ellas CLLT, Lucha Libre Vanguardia y Producciones IRC, manteniéndose activo hasta sus últimos días.

La muerte de El Búho generó consternación entre integrantes de la comunidad luchística hidalguense, quienes reconocieron su trabajo y longevidad dentro del deporte espectáculo.
Ahora corresponderá a las autoridades esclarecer exactamente qué ocurrió durante la función y determinar si la maniobra realizada tuvo una relación directa con el fallecimiento del réferi.
La lucha libre, acostumbrada a convertir el riesgo en espectáculo, vivió así uno de sus episodios más dolorosos: una noche que comenzó entre luces, máscaras y aplausos terminó con el silencio sobre el cuadrilátero y la pérdida de un hombre que dedicó buena parte de su vida al pancracio.