Inmuebles antiguos ubicados en el primer cuadro de Salamanca continúan presentando un avanzado deterioro, algunos de los cuales representan un riesgo para los peatones debido a desprendimientos de materiales pétreos, como el caso de la finca ubicada en la calle Morelos cerca de la intersección con Sánchez Torrado,
Salamanca, Gto.- El deterioro que presentan inmuebles antiguos en el primer cuadro de la ciudad sigue representando un riesgo para los peatones debido a los desprendimientos de materiales pétreos, situación que no ha sido atendida de manera integral por propietarios ni por autoridades.
Uno de los casos más evidentes es el del inmueble que se ubica en la calle Morelos, a unos metros de la intersección con la calle Sánchez Torrado, en pleno Centro Histórico. Vecinos y comerciantes de la zona reportaron que la fachada presenta cuarteaduras, pérdida de aplanados y desprendimiento de cantera y tabique, con fragmentos que han caído sobre la banqueta.
De acuerdo con los denunciantes, el paso peatonal en ese tramo es constante debido a la cercanía con comercios y paradas de transporte, por lo que temen que un desprendimiento mayor pueda lesionar a una persona, principalmente a adultos mayores y niños que transitan por el lugar.

“Ya se le ha caído el revoque, caen piedritas y nadie hace nada. Está muy peligroso pasar por ahí porque en cualquier momento se viene un pedazo más grande”, señalaron locatarios.
En diversas calles de la zona centro se ubican casonas que datan de principios del siglo pasado se encuentran en abandono, con techos colapsados, marquesinas fracturadas, balcones sin barandal y muros con humedad severa.
Muchos de estos inmuebles, de acuerdo con Protección Civil, ya han sido dictaminados como de riesgo medio y alto, sin embargo, al tratarse de propiedad privada, la autoridad sólo puede acordonar, notificar al propietario y solicitar la reparación o demolición controlada, pero no intervenir directamente sin un procedimiento legal previo.
El Reglamento de Imagen Urbana y la Ley de Protección Civil del Estado de Guanajuato establecen que es obligación de los dueños mantener en condiciones de seguridad sus inmuebles, pudiendo ser sujetos a sanciones en caso de omisión cuando representen peligro para terceros. No obstante, varios propietarios se encuentran fuera de la ciudad o en litigios por intestados, lo que ha prolongado el abandono.
Especialistas consultados señalaron que la falta de mantenimiento, la exposición a lluvias y sismos, y la antigüedad de los materiales —principalmente adobe, cantera y ladrillo— aceleran el deterioro.
A ello se suma la falta de un padrón actualizado de fincas catalogadas y de un programa de incentivos para la rehabilitación de fachadas en el Centro Histórico.