Su titular Josué Francisco Cardozo Linares, alertó que las lesiones por artificios pirotécnicos causan cinco tipos de daños que requieren cirugías y rehabilitación prolongada
Salamanca, Gto.- Las quemaduras por pirotecnia no solo provocan heridas temporales, sino discapacidades permanentes que pueden impedir a un niño volver a ver, oír, escribir o comer por sí mismo, advirtió el titular del Centro Estatal de Cuidados Críticos, Josué Francisco Cardozo Linares.
El especialista informó que en lo que va de 2026, la unidad a su cargo ha atendido a 75 personas hospitalizadas por lesiones derivadas de quemaduras por diversos orígenes, todos casos considerados graves y en estado crítico.
“En esta unidad solo se ingresan pacientes críticos ante un accidente grave. Los 75 casos atendidos este año corresponden a accidentes que requirieron hospitalización prolongada”, explicó.
Detalló que las lesiones por pirotecnia son especialmente agresivas y traumáticas, y las clasificó en cinco tipos principales que dejan secuelas irreversibles. En primer lugar, las quemaduras profundas que requieren cirugías múltiples, hospitalización prolongada, rehabilitación y que pueden derivar en discapacidad permanente.
En segundo lugar, las lesiones en cara y ojos, las más frecuentes, que ocurren cuando los menores se acercan para ver si el artefacto encendió y pierden la vista.

“Los daños auditivos por la misma explosión del artefacto, algo que a largo plazo también puede generar daño y también tenemos lesiones en manos que al final limitan la movilidad, al causar lesiones permanentes que no les permiten jugar o escribir en la escuela o comer de una forma adecuada”, expuso Cardozo Linares.
El quinto tipo corresponde a afectaciones psicológicas por procedimientos invasivos y estancias prolongadas. “También hay efectos psicológicos, la salud mental se puede ver afectada por tanto procedimiento, cirugía invasiva, hospitalización”, señaló.
El titular subrayó que los incidentes aumentan durante las fiestas patrias y las fechas decembrinas, periodo en el que se registra el mayor número de ingresos por quemaduras relacionadas con artificios pirotécnicos, por lo que hizo un llamado contundente a los padres de familia.
“Lo principal es entender que la pirotecnia no es un juguete que se le pueda regalar a un niño para jugar, es un explosivo que debe ser manipulado por personas que conozcan el dispositivo”, advirtió.