El inmueble ubicado en calle Allende pasó a manos del municipio tras su compra por 7 millones de pesos
Salamanca, Gto.- En la esquina de Allende y 5 de Mayo se conserva la Casa del Inquisidor, uno de los inmuebles con mayor carga histórica del Centro Histórico y el cual fue sede del delegado de la Santa Inquisición en la Villa de Salamanca.
Contrario a lo que se cree, ahí no se aplicaban tormentos ni castigos; se levantaba un breve juicio relacionado con herejías, específicamente contra pobladores acusados de no profesar la fe católica en el periodo de la Santa Inquisición en la Nueva España.

En este contexto, si el acusado era considerado culpable, se le colocaba una imagen de San Benito y una túnica de manga larga que lo marcaba como fichado por la Inquisición, así lo afirmó el cronista salmantino Juan José Rodríguez Chávez, quien cuenta con el nombramiento honorífico y vitalicio como Cronista del Templo de San Agustín.
El cronista detalló que solo los casos graves eran trasladados a la Ciudad de México, donde se concentraba el tribunal mayor.
El inmueble, de arquitectura barroca construido a finales del siglo XVIII y principios del XIX, es ejemplo de la arquitectura virreinal que aún se conserva en la ciudad. Pasó fuera del poder de la Iglesia con las Leyes de Reforma promulgadas por el presidente Benito Juárez entre 1855 y 1863, con las que se retiraron a la Iglesia católica sus bienes raíces, panteones, casas urbanas, terrenos de cultivo y ganado.

Actualmente el Gobierno Municipal adquirió el espacio por 7.7 millones de pesos. La casona, que ocupa una esquina completa, representa una oportunidad para la preservación del patrimonio y la memoria histórica de Salamanca.
En cuanto a las nuevas funciones del inmueble se espera a las indicaciones del H. Ayuntamiento para conocer cuáles serán las actividades que se desarrollarán en este emblemático espacio, que podría convertirse en un nuevo recinto cultural para la ciudad.