Baches revientan llantas al bajar el puente; así quedaron varados al menos 12 conductores en dos días
Salamanca, Gto.- El descenso del puente de Valtierrilla, en la federal 45 Salamanca-Celaya, se convirtió este fin de semana en una trampa para los automovilistas: al menos 12 vehículos terminaron varados sobre el acotamiento con llantas reventadas y rines doblados tras caer en una serie de baches de gran tamaño que no alcanzan a esquivar.
El punto crítico está justo al bajar el puente con dirección a Celaya. Los hoyos, profundos y pegados uno tras otro, aparecen de golpe cuando las unidades toman velocidad en la pendiente. Los conductores los ven tarde, dan el volantazo y caen de lleno.
Desde el viernes por la tarde los reportes se multiplicaron en grupos de automovilistas. El sábado, la escena se repitió: filas de coches detenidos con intermitentes prendidas, familias cambiando llantas a centímetros del paso de tráileres.

“Cuando yo me quedé el viernes éramos como seis ahí parados. Pasaba Guardia Nacional y nada más nos veía. Otros conductores mejor se pararon a auxiliarnos. Se fregó mi rin y mi llanta. No es posible que esté en ese estado, en cualquier momento va a provocar un accidente grande”, relató Carlos Molina, quien circulaba hacia Celaya.
Más allá del gasto —entre mil 500 y 4 mil pesos por neumático y rin—, los afectados alertan del riesgo mayor: quedarse varado en una de las carreteras más transitadas del estado, con carga pesada pasando a 90 kilómetros por hora.
Hasta la mañana del pasado domingo los automovilistas seguían advirtiendo a otros para que redujeran la velocidad en el tramo, mientras exigían a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), responsable de la vía federal, el bacheo urgente del punto antes de que el saldo sea una carambola y no solo fierros dañados.