La Asociación de Empresarios y Emprendedores dio a conocer que la entrada de productos que no pagan impuestos y que ingresan de manera irregular al país ha generado afectaciones a establecimientos de Salamanca
Salamanca, Gto.- La entrada de productos que no pagan impuestos y que ingresan de manera irregular al país ha generado afectaciones a establecimientos de Salamanca, principalmente a aquellos que compiten de forma directa con mercancías provenientes de China que se ofertan a precios por debajo del costo de producción nacional.
Al respecto, el presidente de la Asociación de Empresarios y Emprendedores de Salamanca (AEES), Iván Casillas, señaló que el impacto de estas mercancías depende del tipo de producto y de las condiciones de importación, pues mientras algunos artículos desplazan directamente a los fabricados por empresas mexicanas, otros pueden convertirse en materias primas, maquinaria y tecnología para fortalecer los procesos productivos.

Explicó que la llegada de productos provenientes de China genera efectos diferenciados para la industria nacional. Para algunos sectores, dijo, representa una competencia desleal, especialmente cuando se trata de artículos que pueden sustituir a los fabricados en México o que ingresan sin cumplir con las obligaciones fiscales y normativas.
El dirigente, quien recientemente visitó China para conocer la Feria de Cantón, indicó que durante su recorrido tuvo contacto con proveedores de productos, maquinaria y tecnología que podrían tener aplicaciones en México, por lo que consideró importante analizar cuidadosamente cada operación de importación antes de considerarla una oportunidad comercial.
Aseguró que no todas las mercancías provenientes de Asia representan una amenaza. También existen productos que pueden ser utilizados por las propias empresas mexicanas como insumos o herramientas para mejorar sus procesos de fabricación, entre ellos metales como acero, aluminio y acero inoxidable, además de maquinaria y determinados equipos tecnológicos.

Finalmente, añadió que el reto está en distinguir entre las importaciones que afectan directamente a los fabricantes y comerciantes locales y aquellas que pueden contribuir al desarrollo de las empresas, de manera que se frene la entrada irregular de productos que genera competencia desleal, pero se aproveche la oferta de insumos que ayude a fortalecer la producción en México.