Créditos de las fotografías: El Sol de Irapuato – La Bola Tv – Global Sports Magazine – JP Creaciones 3 – Los Titanes del Micro
Salamanca Guanajuato.- De jugar como profesional con Dorados de Sinaloa, La Piedad y Celaya, a convertirse en uno de los futbolistas que mantienen viva la pasión por el llamado “futbol de talacha”, Marcos Antonio Valenzuela Sánchez demuestra que el amor por este deporte va mucho más allá de las categorías y los reflectores.

Marcos salió muy joven de su natal Guamuchil Sinaloa, con el fútbol siempre en la mente. A sus 32 años, el futbolista sinaloense continúa dejando huella dentro de las canchas amateur, después de haber recorrido un camino que comenzó prácticamente desde que tuvo uso de razón.
Marcos recuerda que sus primeros pasos con el balón llegaron a los 4 años de edad, cuando participó en un torneo de Kínder. Desde entonces, aquella afición infantil se convirtió en una pasión que lo ha acompañado durante toda su vida.
“Desde que toqué el balón a temprana edad creo que fue lo que me hizo elegirlo. Siempre iba a los juegos de mi papá y la pasión con la que se vive se siente muy bien”, comparte.


El futbol no solamente le ha permitido desarrollar una carrera deportiva, sino que también se ha convertido en una parte fundamental de su vida personal y económica. Para Valenzuela, el deporte ha sido prácticamente un segundo trabajo, además de brindarle la oportunidad de conocer diferentes lugares y, sobre todo, hacer amistades que han permanecido a lo largo de los años.
Dentro del terreno de juego, Marcos se caracteriza por su capacidad para el regate, el disparo de larga distancia y la lectura del partido, cualidades que le han permitido adaptarse a diferentes estilos y equipos.
Su trayectoria también cuenta con capítulos importantes dentro del futbol profesional. Entre sus principales experiencias destaca haber defendido las camisetas de Dorados de Sinaloa, La Piedad y Celaya, además de haber sido seleccionado nacional de México en la categoría Sub-15.


A ello se suma una amplia colección de campeonatos obtenidos en diferentes torneos y ligas amateur, incluyendo competencias en Salamanca, Apaseo el Grande, Querétaro y otras ciudades.
En el llamado futbol de talacha también ha encontrado equipos que han marcado su carrera. Entre ellos están Transportes Salamanca y Correcaminos de Apaseo el Grande, aunque reconoce que cada institución en la que ha participado le ha dejado una experiencia importante y llena de cariño por sus dirigentes y aficionados.
A lo largo de su carrera, Marcos asegura tener varios goles que recuerda con especial cariño. Sin embargo, existe uno que ocupa un lugar diferente: su primer gol como futbolista profesional con Dorados de Sinaloa.
Más allá de la belleza de la anotación, aquel momento representó la recompensa a años de esfuerzo y el cumplimiento de uno de los sueños que cualquier futbolista persigue desde niño: marcar un gol en el profesionalismo.


Hoy, lejos de los grandes escenarios del futbol profesional, Valenzuela mantiene intacta su competitividad. Su principal objetivo continúa siendo el mismo cada vez que entra a una cancha, dar lo mejor de sí y buscar el campeonato.
“Mi meta siempre es dar siempre lo mejor de mí en cada equipo que me llaman. Creo que todos tienen la meta de ser campeones”, señala.
Valenzuela tiene un mensaje importante para las nuevas generaciones. Con la experiencia que le han dejado más de dos décadas jugando futbol, Marcos tiene claro que el talento por sí solo no es suficiente para llegar lejos.
A los niños y jóvenes que comienzan su camino en el deporte les recomienda, primero que nada, disfrutar.
“Si les gusta el futbol, que se diviertan, que disfruten lo que hacen y, lo más importante, disciplina. Creo que eso te va a ayudar a llegar lejos”.
La historia de Marcos Valenzuela es también la de muchos futbolistas que encuentran en las canchas amateur un espacio para continuar viviendo aquello que comenzó durante la infancia. Porque para algunos jugadores, el profesionalismo puede terminar, pero la pasión por el futbol difícilmente se apaga.
Hoy, cada partido, cada regate y cada disparo de larga distancia representan una nueva oportunidad para seguir haciendo lo que ha hecho durante prácticamente toda su vida: jugar al futbol y disfrutarlo.
