Lo que encontraron fue una infraestructura diseñada para operar de manera oculta: una toma clandestina conectada mediante mangueras de alta presión a un depósito subterráneo con cerca de 30 mil litros de combustible con características de gasolina.
Este tipo de hallazgos tiene un peso especial porque no sólo implica asegurar hidrocarburo. También permite afectar infraestructura, rutas y capacidades logísticas que pueden ser utilizadas por estructuras criminales para obtener recursos y mantener sus operaciones.
La zona quedó bajo resguardo y los indicios fueron puestos a disposición de la autoridad federal, que continuará con las investigaciones para determinar el origen y destino del combustible e identificar a las personas que pudieran estar relacionadas.
Seguiremos trabajando de manera coordinada para detectar y desarticular este tipo de instalaciones antes de que representen un riesgo mayor para las comunidades, las zonas productivas y la infraestructura estratégica.
Denuncia anónima: 089.



