Colapsa comercio en Salamanca: tianguis Solidaridad opera a menos del 20% mientras calles son invadidas

La Dirección de Fiscalización y Control ha permitido el traslado y reubicación de vendedores a la vía pública

Salamanca, Gto.- Mientras las autoridades locales se han enfocado en establecer medidas recaudatorias, el comercio salmantino continúa en colapso, con espacios tradicionales semivacíos y calles invadidas por puestos que ponen en riesgo a peatones y automovilistas.

El caso más evidente es el del tianguis Solidaridad, ubicado al sur de la ciudad, el cual actualmente opera a menos del 20% de su capacidad. Comerciantes señalan que la falta de promoción, la inseguridad y la ausencia de una estrategia de reactivación han provocado que clientes y comerciantes abandonen paulatinamente el lugar, pese a ser uno de los puntos de abasto más importantes de la zona sur.

En contraste, los comerciantes acusaron que la Dirección de Fiscalización y Control ha permitido el traslado y reubicación de vendedores a la vía pública, invadiendo banquetas y arroyo vehicular, lo que genera caos vial y riesgo para los transeúntes.

Uno de los puntos críticos es la periferia del mercado Tomasa Esteves, donde carpas, estructuras metálicas y mercancía ocupan por completo las banquetas, obligando a peatones a caminar sobre la calle. Situación similar se replica en el tianguis Joyas del Sur, donde decenas de comerciantes utilizan la vía pública y la ciclovía de la calle Sol para instalarse, bloqueando el paso destinado a ciclistas y personas con discapacidad.

Comerciantes establecidos y vecinos han solicitado a las autoridades municipales regresar al comercio a sus espacios asignados, liberar calles, banquetas y ciclovías, y establecer acciones integrales que permitan el desarrollo seguro de la actividad comercial.

Señalan que la invasión de la vía pública no solo representa un problema de movilidad y protección civil, sino que también agudiza la caída en las ventas, ya que la desorganización y la percepción de inseguridad han alejado a los compradores.

 

“Nos cobran permisos, nos exigen requisitos, pero no hay orden ni apoyo para vender. El Solidaridad está vacío, y en las calles hay puestos por todos lados sin control. Así no se puede competir, y con la inseguridad cada vez vendemos menos”, expresó un comerciante.

Ante ello, comerciantes exigen un reordenamiento real del comercio, que incluya la reactivación de los tianguis y mercados formales, el retiro de puestos de zonas de riesgo y la implementación de estrategias de seguridad y promoción que incentiven el consumo local.