Cumple RIAMA 76 años de impulsar desarrollo socioeconómico de Salamanca y del centro del país

La refinería inició operaciones un 30 de julio de 1950

Salamanca, Gto.- A lo largo de 76 años, la Refinería Ingeniero Antonio M. Amor (RIAMA), ha sido un pilar importante para el desarrollo económico, industrial y social, no solo de Salamanca, sino también del centro del país, al abastecer a la región central de combustibles y otros petrolíferos indispensables para la actividad de diversas industrias.

Fue a inicios de la década de 1940 que en el Bajío se disputó la decisión de en qué municipio se instalaría una refinería de Petróleos Mexicanos (Pemex), entre las opciones estaban las ciudades de Celaya, Irapuato, León y Salamanca, pero al final se quedó en territorio salmantino cuya primera piedra se colocó en septiembre de 1945, sus operaciones iniciaron un 30 de julio de 1950.

La RIAMA es la única que produce lubricantes básicos para atender la demanda nacional, además de gasolinas Pemex Premium y Pemex Magna Ultra Bajo Azufre (UBA), Pemex Diésel y Diésel UBA, turbosina y asfalto Pemex EKBE Superpave.

Durante estos años, la refinería ha pasado por diferentes etapas que representan los avances más importantes en su infraestructura para transformar procesos de vanguardia tecnológica, su llegada a Salamanca, marcó un precedente en el progreso industrial del municipio, al atraer un cambio en la economía, al colocarse en una de las zonas más atractivas para las empresas petroquímicas.

Desde hace más de una década su rehabilitación ha quedado en el aire, a pesar de que en octubre de 2023, se anunció que se destinarían dos mil millones de pesos para mantenimiento y rehabilitación de sus plantas con el objetivo de aumentar su producción, sin embargo, hasta la fecha aún no se ha realizado el mantenimiento correctivo o preventivo requerido.

Los pozos con los que se suministran los recursos de agua potable para los diferentes servicios y procesos de enfriamiento, fueron perforados de mil hasta dos mil metros de profundidad, ya que si perforaban a menos profundidad dejarían a Salamanca sin agua.

La llegada de la refinería marcó el inicio de la transformación de la ciudad agrícola a la Salamanca industrial, además de la fusión de culturas y costumbres, debido a la llegada de trabajadores de diversos estados de la república como Veracruz, Tamaulipas, Querétaro, Michoacán y Jalisco, así como del Distrito Federal, que en conjunto conformaron un progreso comercial, económico y social.