Lluvias e inundaciones dejan sin servicio de taxi a colonias de Salamanca

Taxistas han sufrido daños en sus unidades por los que deben pagar hasta dos mil pesos

Salamanca, Gto.- Durante la temporada de lluvias, varias colonias de Salamanca quedan prácticamente sin servicio de taxi por varias horas, debido a que las inundaciones vuelven intransitables calles y avenidas, lo que impide el ingreso de las unidades y deja a los usuarios sin alternativa de transporte.

Antonio Lanuza Ruiz, representante de la línea Taxi Ejecutivo, explicó que los operadores no suspenden el servicio por decisión propia, sino porque las condiciones de las vialidades representan un riesgo para pasajeros, conductores y vehículos.

“No es de que no quieras, es que no puedes entrar”, afirmó el representante del gremio al referirse a las zonas que cada temporada de lluvias quedan bloqueadas por el agua.

Entre los puntos donde con mayor frecuencia resulta imposible ingresar se encuentran Comunicación Norte, la calle Sol, calle Poniente, Bellavista, Infonavit Tres y Arboledas, donde el nivel del agua impide el paso de los automóviles.

“Desafortunadamente aquí en Salamanca está muy mal planeado. Hay lugares donde un vehículo taxi simplemente no puede entrar y la gente a veces piensa que no queremos prestar el servicio, pero la realidad es que las condiciones de la calle no lo permiten”, comentó.

Además de afectar la movilidad de los usuarios, las lluvias representan pérdidas económicas para los trabajadores del volante. Lanuza Ruiz informó que, tan solo en su agrupación, entre seis y siete unidades ya registraron daños durante las primeras precipitaciones de la temporada.

Las principales averías corresponden a llantas reventadas, daños en la suspensión y rótulas, ocasionadas por los baches ocultos bajo el agua y el deterioro del pavimento.

“Cada día que llueve y las calles están inundadas son averías para los vehículos. Se dañan las rótulas, la suspensión y se revientan las llantas”, explicó.

El costo de las reparaciones corre por cuenta de los operadores. Tan solo una llanta nueva puede costar entre 900 y 2 mil pesos, dependiendo de la marca, aunque la mayoría adquiere neumáticos con un valor aproximado de mil 500 pesos.