Vecinos de Rinconada San Javier denuncian tiradero clandestino en bordo del río Lerma

Vecinos exigen remediación ante el foco de infección

Salamanca, Gto.- Habitantes de la colonia Rinconada San Javier reportaron la existencia de un tiradero clandestino que se extiende sobre el bordo del río Lerma y varias calles de la zona, entre ellas Xolotl, Mercurial, San Bernardo y San Joaquín. Aseguran que personas de la propia colonia, de otras colonias y de distintos puntos de la ciudad acuden a abandonar animales muertos, ropa, comida, muebles y todo tipo de residuos.

En la zona se constató la acumulación de basura sobre el bordo y las vialidades mencionadas., los vecinos señalaron que el problema persiste pese a que ya se presentó una denuncia ante la dirección de Medio Ambiente.

“Ya fuimos a poner la denuncia a medio ambiente, pero no me han resulto, me dicen que sigue en revisión, pero no sé qué tanto revisa”, comentó uno de los habitantes.

Los residentes destacaron que en el lugar se puede observar todo tipo de desechos. La situación, advierten, representa un riesgo sanitario y afecta directamente a quienes transitan a diario por la zona.

“La gente viene y tira su comida, sus muebles, animales muertos, bolsas de caca de perro, de todo y luego les reclamas y se enojan, aquí a la vuelta hay una sala tirada y le dije al señor oye amigo, estás viendo que aquí hay mucha basura y me dijo; que no me metiera que a mí que me importaba, pero lo malo es que no ven el problema, esa es la calle principal por donde van los niños al kinder y tienen que aguantar olores, no es posible”, relató un vecino.

Los habitantes pidieron a las autoridades acciones para rescatar esa parte de la colonia. “También la gente es bien cochina y le vale, se les hace más fácil venir a dejar así las cosas que llevarlas a su lugar donde corresponde”, añadieron.

Otra de las quejas se centra en un domicilio dedicado a la matanza de aves, principalmente pollos. Los vecinos refieren olores insoportables que emanan del lugar y desconocen el destino de la sangre de las aves tras su sacrificio. Temen que los desechos sean vertidos directamente al río Lerma, lo que incrementaría la contaminación del cauce.