LA HISTORIA DEL FÚTBOL EN ESTAMPITAS

Imágenes tomadas de Redes Sociales

Salamanca Guanajuato.- Los álbums de estampas del mundial de Panini son mucho más que una serie colecciones estampas de futbolistas. Para millones de aficionados alrededor del mundo, son una muestra de tradición, nostalgia y pasión por el deporte.

Cada cuatro años, con la llegada de una nueva Copa del Mundo, niños, jóvenes y adultos reviven la emoción de abrir sobrecitos, buscar a ese jugador difícil que falta para completar el álbum e intercambiar estampas repetidas.
El llenar el álbum Panini es una de las tradiciones más emblemáticas del futbol mundial. Varias generaciones han crecido pegando estampas de sus jugadores favoritos, intercambiando cromos en sus escuelas, centros de trabajo o reuniéndose en plazas y parques para completar la colección, la cual, con el paso de los años, se ha convertido en un fenómeno cultural.
La historia comienza en 1945 en la ciudad de Módena, Italia, donde la familia Panini tenía un pequeño puesto de periódicos. Con el paso del tiempo, los hermanos Giuseppe, Benito, Franco y Umberto Panini comenzaron a interesarse por las publicaciones deportivas y las estampas coleccionables. Siendo el año de 1961 cuando fundaron oficialmente la editorial Panini, dedicada inicialmente a producir estampas del futbol italiano.

Umberto Panini diseñó la máquina “Fifimatic”, capaz de colocar automáticamente las estampas dentro de los sobres, siendo un gran avance para la empresa familiar. Esta innovación revolucionó la industria, permitiendo que la producción creciera de manera masiva.
El primer gran álbum futbolero de la compañía fue el “Calciatori”, dedicado a la liga italiana. El salto internacional ocurrió en 1970, cuando Panini lanzó el primer álbum oficial de una Copa del Mundo durante el Mundial de México 70. Desde entonces, la marca ha acompañado prácticamente todas las Copas del Mundo y convirtió el coleccionismo en una tradición inseparable del torneo.
Poco a poco, el álbum Panini ha dejado de ser solamente un producto deportivo para convertirse en un símbolo cultural. En decenas de países, llenar el álbum es casi un ritual familiar que une a dos o más personas en las casas donde este se llena. Padres e hijos, tíos y sobrinos, abuelos y nietos, hermano y hermano, comparten la experiencia de abrir sobres descubriendo los cromos que les deparó la suerte, intercambiar repetidas y recordar jugadores históricos. Incluso en la actualidad donde vivimos una era digital, la emoción de encontrar una estampa difícil sigue siendo incomparable.
Entre los datos curiosos más llamativos se encuentra el enorme crecimiento de la empresa. Mientras que en sus primeros años vendían apenas algunos millones de sobres, actualmente Panini distribuye miles de millones de estampas alrededor del mundo. La empresa tiene presencia en más de 130 países y produce colecciones de distintos deportes, series, películas y cómics.

Otra curiosidad es que algunas estampas especiales o limitadas alcanzan precios muy altos entre los coleccionistas. En ediciones recientes, ciertos cromos holográficos de figuras mundiales como Lionel Messi o Cristiano Ronaldo han sido vendidos por cantidades estratosfericas en internet.
Además, el fenómeno Panini ha generado grandes reuniones de intercambio en distintas ciudades del mundo, donde Salamanca no ha sido la excepción. Lo que antes ocurría solamente en escuelas o parques ahora también se organiza mediante redes sociales como Facebook y WhatsApp.
También existe debate sobre el costo de completar un álbum. Algunos coleccionistas consideran que cada vez resulta más caro terminar la colección debido al aumento de estampas y sobres. Aún así, la tradición se mantiene viva y millones de personas siguen participando cada 4 años en época de Mundial.