Salamanca presenta preocupante crisis de animales en situación de calle

Las gravedad escala a problemas de salud pública, señalaron rescatistas

Salamanca, Gto. – Más de 15 mil animales viven en situación de calle, informó Argelia Ramírez Villafaña, presidenta de Salamanca Unidos por el Rescate y Bienestar Animal (SURBA), quien advirtió que esta cifra refleja una grave crisis de abandono en el municipio petrolero.

De acuerdo con la protectora de los seres sentientes, la gravedad de la cifra escala a una problemática de salud pública y prácticas violentas contra caninos en dicha situación.

Argelia señaló algunas consecuencias que trae consigo la sobrepoblación de caninos tales como la plaga de insectos parásitos ―pulgas y chinches―, acumulación de heces fecales, y la posibilidad de registrar un aumento en la población de animales, además de ser víctimas de prácticas violentas por los seres humanos: daños con objetos punzocortantes y envenenamiento.

Bajo este contexto, las condiciones climáticas de calor, que se registran actualmente, provocan un aumento de camadas de perritos; lo que profundiza la problemática.

Asimismo, la rescatista llamó a la población a mostrar empatía hacia los seres sintientes abandonados y explicó los factores que originan esta crisis.

“La gran parte del abandono es falta de conciencia de que los seres sintientes forman parte de una familia, es un presupuesto, es una parte esencial de una familia; ya no son mascotas. Todavía existe la idea colectiva de que las mascotas son guardianes (…) ese tipo de mentalidad es retrógrada y la otra es la cuestión económica”, señaló.

Ante el panorama, integrantes de SURBA y rescatistas independientes presentaron públicamente la estrategia ATERE (Atrapar, Esterilizar y Retornar), que tiene como objetivo controlar dicha sobrepoblación. Con ejes articuladores como la participación ciudadana y gubernamental, sumados al trabajo de animalistas, se logaría el objetivo en un periodo de 4 a 5 años.

Cabe mencionar que, los protectores de los animales exigen a la cabecera municipal configurar reglamento que atienda la crisis y salvaguarde los derechos de los seres sintientes.