Su inicio estaba previsto para marzo de 2026
Salamanca, Gto.- El desarrollo de proyectos de generación eléctrica en Salamanca enfrenta retrasos luego de que no se ha anunciado el fallo de la licitación para la construcción de la central de ciclo combinado Salamanca II, cuyo inicio de obra estaba proyectado a partir de marzo de 2026.
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) lanzó la convocatoria para el proyecto con el objetivo de sustituir unidades obsoletas de la termoeléctrica existente y aumentar la capacidad de generación en la región Bajío, considerada estratégica por su demanda industrial. Sin embargo, a la fecha no se ha dado a conocer a la empresa o consorcio ganador, lo que mantiene en pausa el cronograma de ejecución.
Fuentes del sector energético señalaron que el aplazamiento del fallo impacta directamente en los tiempos de construcción, permisos, adquisición de equipos y contratación de obra civil. El arranque en marzo de 2026 formaba parte de la planeación inicial para que la central entrara en operación comercial entre 2028 y 2029.

La central Salamanca II contempla una capacidad estimada de más de 800 megawatts bajo tecnología de ciclo combinado, con mayor eficiencia y menores emisiones que las unidades actuales. El proyecto busca reforzar el suministro eléctrico para la zona industrial de Salamanca y municipios aledaños, además de contribuir a la estabilidad del Sistema Eléctrico Nacional.
Hasta el momento, la CFE no ha informado las causas del diferimiento ni una nueva fecha para la emisión del fallo. Tampoco se ha precisado si el calendario de obra se ajustará o si el inicio de la construcción se recorrerá al segundo semestre de 2026.
Los desfases en licitaciones de este tipo suelen responder a revisiones técnicas, ajustes presupuestales o procesos de aclaración entre concursantes. No obstante, subrayaron que cada mes de atraso repercute en la planeación energética regional y en los compromisos de sustitución de generación con combustibles más limpios.
Por su parte, el Patronato para la Calidad del Aire y grupos empresariales han insistido en que la entrada en operación de centrales de ciclo combinado ayudaría a disminuir emisiones de dióxido de azufre y partículas, asociadas a la operación de la termoeléctrica actual, por lo que pidieron agilizar los procesos administrativos para evitar mayores afectaciones.