Líderes de anexos proponen replicar modelos de rehabilitación en penales de Guanajuato

Indican que atender adicciones es atender la inseguridad

Salamanca, Gto.- Representantes de centros de rehabilitación propusieron llevar esquemas de desintoxicación e integración social a los centros penitenciarios del estado, al señalar que estos espacios concentran altos índices de adicción y funcionan más como “lugares de adiestramiento” que como centros de reinserción.

Arturo Mondragón, representante de la fundación Fuente de Vida, afirmó que los modelos de tratamiento que aplican en clínicas y anexos deberían implementarse también en reclusorios. “Un adicto comete tres delitos diarios, es un generador de violencia, necesita sustancia y su objetivo es conseguirla como sea. Atender el tema de las adicciones es poner una solución a la inseguridad”, declaró.

Explicó que su modelo dura seis meses: los primeros dos enfocados en aceptación del problema, los siguientes dos en introspección para identificar el origen de la adicción, y los últimos dos en toma de decisiones, manejo de crisis emocionales y proyecto de vida. El trabajo incluye también a las familias, porque “la adicción es un problema integral, no solo del individuo”.

El representante lamentó la falta de conciencia social frente al problema. “No es posible que el crimen esté más organizado que la sociedad. Nuestro pueblo está matando a nuestro pueblo, lo está envenenando. Están naciendo niños adictos y no estamos haciendo nada por ellos”, puntualizó.

Por su parte, Nicolás Pérez Ponce, líder de la red estatal de Centros de Rehabilitación Unidos del Bajío (CRUB), coincidió en que la falta de apoyo gubernamental limita la contención del problema. “En un penal está más fácil que consigas una dosis que acá afuera en la calle. Para atender el tema de las adicciones se tiene que hacer desde la raíz”, afirmó.

Ambos activistas manifestaron que, pese a los resultados que obtienen, enfrentan trabas institucionales. “A los que estamos haciendo algo, lejos de ayudarnos nos ponen trabas e intentan desaparecernos”, señaló Mondragón, quien aclaró no estar contra el Gobierno ni contra quienes fabrican o venden sustancias, sino a favor de recuperar la paz.