Vecinos cuestionan filtros de Guardia Nacional
Salamanca, Gto.- La ola de extorsiones y secuestros ha obligado al cierre de comercios en Congregación de Cárdenas, comunidad de más de tres mil habitantes donde al menos tres personas han sido privadas de la libertad en lo que va del año, sin que hasta el momento se conozca su paradero.
A inicios de 2026 fue secuestrada una empleada de un autolavado de la localidad. Recientemente, un carnicero también fue privado de la libertad, ambos casos siguen sin resolverse y las familias desconocen el paradero de las víctimas.
Comerciantes señalaron que las extorsiones se han vuelto constantes. Las llamadas y visitas para exigir “cobro de piso” han orillado a dueños de tiendas, carnicerías y otros giros a bajar cortinas de forma definitiva. “Ya no se puede trabajar, pagas o te vas, y aun pagando no hay garantía”, comentó un locatario.

Habitantes cuestionaron la efectividad de los filtros de seguridad montados por la Guardia Nacional justo en la entrada de la comunidad y en las inmediaciones de San José de Mendoza. Aseguran que la presencia de las unidades no ha logrado disminuir la incidencia delictiva ni frenar los delitos de alto impacto.
“Pasan las patrullas, están en el retén, pero los levantones y las extorsiones siguen. No vemos resultados”, expresó una vecina.
La incertidumbre ha cambiado la dinámica de la comunidad, los negocios cierran más temprano, hay menos gente en las calles al caer la noche y familias han optado por migrar ante el temor de ser las próximas víctimas.

Quienes permanecen, exigen a los tres niveles de gobierno replantear la estrategia de seguridad, con operativos permanentes dentro de la comunidad y no solo en los accesos, además de líneas de investigación efectivas para localizar a las personas desaparecidas.