LA BANDIDA QUE BUSCA TRIUNFAR EN EL RING


Salamanca Guanajuato.- Las bandidas no siempre buscan robar corazones enamorados, si no quieren robar miradas con su calidad en el ring.

Karla Amezquita es una joven salmantina apasionada por el box, y después de varias peleas amateur tendrá la oportunidad de hacer su debut profesional. Son 21 los años que tiene cumplidos desde su nacimiento, mientras que muchas chicas a esa edad tienen metas muy diferentes a las de Karla, ella tiene como meta alcanzar grandes cosas en el box.
La juventud de Amezquita se sale de lo que muchos consideran común, pues en un mundo en que millones de niñas y adolescentes sueñan verse como princesas, Karlita creció viendo boxeo al lado de sus hermanos y se imaginaba cómo se vería en unos años con un par de guantes tirando golpes sobre el ring.



Recién había cumplido 14 años, cuando trabajaba en un puesto de ropa del mercado Tomasa Esteves, desde su lugar de trabajo pudo apreciar en varias ocasiones que se desarrollaban peleas de box profesionales y amateurs justo frente a su nariz, para ser más precisos en la Escuela de Box El Campeón.
El ver llegar a las personas con su boleto en mano, a los boxeadores y boxeadoras arribar con su maleta, escuchar el sonido de la campana y la emoción de las personas cuándo iniciaban las peleas, provocó en Amezquita las ganas de sentir la emoción que sentían aquellos peleadores y peleadoras. Tomando así la decisión de ir por su cuenta al gimnasio e inscribirse a las clases.



Hoy después de 7 años de haber iniciado a prepararse por su sueño, está muy cerca de cumplir la primer meta que es tener su primer pelea profesional. Son menos de dos meses los que separan a ‘La Bandida’ de este gran reto, por lo que sigue preparándose fuerte para llegar al 100% a León Guanajuato.
La bandida cree que no hay fórmula mágica para ganar las batallas, sino la preparación constante y de calidad que recibe de sus profesores, el profe Luis y el profe Hoved.
No hay miedo ni nerviosismo en Karla, lo que sí tiene y de sobra es mucho entusiasmo y ganas de que llegue el gran día.