Salamanca Guanajuato.- Este 22 de febrero quedará marcado en la historia de Salamanca y México como uno de los días que mayor pánico han provocado entre la ciudadanía.
Las reacciones de los grupos delincuenciales, ante el abatimiento de uno de sus líderes ha provocado temor e insertidumbre entre la ciudadanía. El panorama luce desolador con calles prácticamente vacías y negocios cerrados ante el miedo de que algo pueda suceder en su contra. Pero entre las sombras siempre brilla una luz, la luz de la fe y esperanza. A la 1:00 de la tarde, cuando media ciudad buscaba resguardo, daba inicio la misa dominical en el templo de la Colonia La Gloria, con feligreses que si bien mostraban temor, también mostraron que la fe se alza entre cualquier adversidad.
No fueron 5 o 6 las personas que se dieron cita para profesar su fe, sino decenas que llegaron al templo y al terminar los oficios se retiraron a sus hogares. Situaciones como las de hoy invitan a reflexionar sobre todos los asuntos de la vida diaria, pero también nos muestran que se debe tomar un momento para reconectarse con lo que se cree.

