¿Falta de regulación o falta de voluntad? La ciudadanía y los comerciantes esperan respuesta.
Salamanca, Guanajuato. – Locatarios del tradicional Mercado Tomasa Esteves alzaron la voz este viernes ante lo que califican como un crecimiento descontrolado del ambulantaje en los alrededores del inmueble, situación que aseguran está afectando gravemente sus ventas y poniendo en riesgo la economía de decenas de familias.
Los comerciantes documentaron cómo los puestos semifijos y ambulantes prácticamente rodeaban el mercado, ocupando banquetas, accesos principales e incluso espacios destinados al estacionamiento.
De acuerdo con testimonios recabados, el principal problema es que muchos compradores optan por adquirir productos en la vía pública, aun cuando “según señalan” reciben menor cantidad por kilo y no cuentan con garantías de calidad.
“La gente ya no entra al mercado. Prefieren comprar afuera, aunque les den menos producto. A nosotros nadie nos apoya”, expresó uno de los locatarios afectados.
Los comerciantes establecidos aseguran que ellos cumplen con pagos de renta, servicios e impuestos, mientras que el ambulantaje opera “afirman” sin la misma regulación ni supervisión.
Otro de los señalamientos es la invasión de cajones de estacionamiento y la reducción del paso vehicular. Denuncian que algunos tramos quedan prácticamente bloqueados, generando congestionamiento y complicaciones para clientes y proveedores.
“Si fuera por ellos, cerrarían las calles”, comentaron inconformes, quienes advierten que la situación se ha salido de control.
Los locatarios hicieron un llamado urgente a las autoridades municipales para que intervengan y establezcan un orden en la zona, mediante operativos de verificación, reubicación o regulación formal del comercio ambulante.
Además, señalaron que muchos de los vendedores no son originarios del municipio, lo que “consideran” agrava la problemática para el comercio local formalmente establecido.
Los comerciantes del Mercado Tomasa Esteves reiteraron que no se oponen al trabajo de nadie, pero exigen condiciones equitativas y el respeto a los espacios públicos.
La situación, advierten, podría escalar si no se atiende de manera pronta por parte de la autoridad competente.
