Señalar a los sectores poblacionales difumina la responsabilidad de las instituciones en todos sus niveles
Salamanca, Gto. – El mandatario salmantino, César Prieto Gallardo exhortó a la población infantil y juvenil a que este 2026 eviten caer en las garras de grupos delincuenciales. Sin embargo, organizaciones civiles a nivel nacional expresan un problema mucho más complejo sobre la situación de este sector poblacional frente al crimen organizado; la problemática escala más allá de enunciar un simple “no”.

La Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) ha alertado, en diferentes ocasiones, una crisis de derechos humanos, violencia y abandono que atraviesa el país ” y que tiene a la niñez y adolescencia como una de las principales víctimas del reclutamiento y [su] utilización por parte de grupos delincuenciales para actividades ilícitas”.
La organización ha compartido que 250,000 infancias y adolescencia podrían ser reclutados y utilizados por grupos de esta índole.
REDIM comparte que esta arista refleja fallas en políticas públicas a nivel nacional.
Sobre desigualdades territoriales
Mediante su informe anual, REDIM señaló que la desigualdad estructural y marginación son problemas que sobreviven las infancias y juventudes. Integrantes señalaron que:
“Los ciclos de exclusión se perpetran y los servicios básicos para garantizar derechos no generan oportunidades de vida iguales”, lo que coloca a este sector frente a varias directrices de violencia.
Pese a que, el CONEVAL subrayó una disminución de pobreza durante el periodo 2020- 2022 dentro del territorio guanajuatense, actualmente existen zonas rurales dentro del territorio salmantino que no cuentan con elementos que permitan vida digna; como servicios de agua potable, alumbrado, pavimentación y transporte suburbano.
Un ejemplo de lo anterior se registra a un costado de la autopista Irapuato-Salamanca, donde se erige la comunidad San Vicente de Flores. Demarcación perteneciente a la ciudad petrolera cuya problemática principal ha sido el servicio de agua entubada por más de 10 años.

Revictimización hacia jóvenes que han sufrido desaparición forzada
Miembros del colectivo de Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos han compartido, en reiteradas ocasiones, la constante revictimización institucional hacia jóvenes. Una huella que empaña la imagen de las personas desparecidas, quienes en su ausencia son etiquetadas peyorativamente. Lo anterior permite una estigmatización sobre estos casos.
En este contexto, REDIM instó que el delito de reclutamiento forzado es tangible, existiendo entidades federativas con mayores registros de este delito como Estado de México, Sonora y Chihuahua.
Pese a las incidencias de este fenómeno, todavía no se considera un delito autónomo por leyes mexicanas.

“REDIM reiteró su llamado al Estado mexicano a fortalecer el Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), atender de manera urgente la crisis de violencia y garantizar que la niñez y adolescencia sea una prioridad real en la agencia gubernamental”, señaló la organización en su informe anual.
Finalmente, la organización continúa en constante lucha por los derechos, así como la visualización de todas las formas de violencia que sobrevive este rubro social. En esta directriz, señalar a los sectores poblacionales como los responsables de un sistema sumamente complejo, difumina la responsabilidad de las instituciones en todos sus niveles, quienes han abandonado su obligación.