Trabajadores denuncian trato desigual y recorte de bonos en la Caja 9 de Agosto, en Salamanca

Salamanca, Gto. — Desde el cansancio, la frustración y el hartazgo, trabajadores de la Caja 9 de Agosto alzaron la voz para denunciar de manera anónima una serie de decisiones internas que, aseguran, han generado trato desigual, falta de transparencia y afectaciones directas a su economía y dignidad laboral.

Los empleados señalaron que, mientras ellos cumplen jornadas completas, asumen responsabilidades operativas y dan la cara diariamente ante los socios, algunos directivos acuden solo uno o dos días por semana por periodos breves, pero aun así gozan de mayores beneficios económicos y privilegios, situación que consideran injusta y desproporcionada.

De acuerdo con los testimonios, uno de los principales motivos de inconformidad es la reducción cercana al 50% del bono anual, tradicionalmente entregado en el mes de diciembre. La medida fue justificada bajo el argumento de que “no hubo utilidades”; sin embargo, los trabajadores aseguran que dicha austeridad no se aplicó a los directivos, quienes mantuvieron bonos elevados, incrementos salariales, viajes y celebraciones privadas.

“Nos dicen que no hay dinero para el trabajador, pero sí lo hay para festejos, posadas exclusivas y beneficios de unos cuantos. Eso duele y lastima”, expresaron empleados que prefirieron mantenerse en el anonimato por temor a represalias.

Los denunciantes también afirmaron que año con año los directivos se aumentan el sueldo, llegando incluso a percibir ingresos superiores a los de empleados de jornada completa, sin que su carga laboral o presencia cotidiana lo justifique.

Los trabajadores subrayaron que su inconformidad no nace del rechazo a la institución, sino del apego y compromiso que sienten por la cooperativa. “Queremos a la Caja, creemos en ella y queremos que funcione bien, pero no a costa del sacrificio del personal”, señalaron.

Ante esta situación, hicieron un llamado a la dirigencia y a los órganos internos de vigilancia para que se actúe con congruencia, equidad y transparencia, y para que en la próxima asamblea se aborde el tema de manera abierta y directa.

“Si no hubo utilidades para los empleados, el sacrificio debe ser parejo. No se vale que siempre sea el trabajador quien cargue con las consecuencias”, enfatizaron.

La inconformidad, aseguraron, es generalizada y ha rebasado el límite de lo aceptable. Los empleados exigieron respeto, trato digno y justicia laboral, recordando que el trabajo y la dignidad no son negociables.