El organismo comercial siente las consecuencias de personal no capacitado que regula áreas del gobierno; aseguran
Salamanca, Gto. – “No quieren que uno mueva algo”, aseguró locatario de la central de abastos salmantina, luego de intentar reparar, por sus propios medios, las tejas ubicadas sobre su negocio de florería.
El mercado Tomasa Esteves cuenta con más de 50 años de existencia, el deterioro no ha pasado en vano dentro de sus corredores interiores, donde aseguraron los comerciantes, no les otorgan permisos para realizar mejoras para optimizar sus zonas de trabajo.
Al respecto, florista salmantino, quien lleva ubicado en el importante punto comercial desde hace 20 años, relató que la última junta para establecer una administración para la central de abastos fue hace aproximadamente 10 años.
Actualmente, el comerciante refirió que la administración actual está muy distante de las necesidades de los vendedores.

“No se votó por un regidor, me imagino que el que está viene de los altos de allá del municipio. Entre ellos mismo se escogen. Aquí no hay nunca juntas, nunca hay nada”, instó.
Asimismo, relató que la inadecuada maniobra de colocar personal no capacitado en diferentes áreas administrativas ha repercutido directamente en el organismo comercial:
“No hay aquí, como quien dice, el jefe de los locatarios. El administrador tiene un año o dos que se cambió, no recuerdo. El que entró nunca se presentó, nunca nos dijo que él va a ser quien nos va a representar en el Tomasa Esteves. Tampoco tenemos conocimiento de las autoridades con las que debamos ir en algo”, compartió.

La situación del Tomasa Esteves es un problema con diferentes directrices. Entre estas, se encuentran la falta de regulación de comerciantes de la periferia y la actualización de concesionarios legalmente establecidos.
Ante la falta de una administración óptima por la cabecera municipal, los locatarios han intentado resanar sus zonas de trabajos para conservar su fuente económica; sin conseguir los permisos requeridos, a pesar de contar con concesiones.
“Si por mí fuera, yo reparo las tejas, ya se han caído algunas, pero no nos dejan hacer nada. Nos daban largas que debe uno hacer más cosas, y uno debe vender entre el agua cuando llueve. El mercado está deplorable”, concluyó el florista.

En esta directriz, se desconoce la totalidad de los concesionarios, por lo que el edil César Prieto Gallardo señaló directamente una falla estructural ocasionada por la falta de pagos bimestrales: cuota de 460 pesos para dar mejora al espacio.
“No los están pagando, por eso se convierte en un caos”, aseguró alcalde en entrevista con medios de comunicación.
Entre trabas, los locatarios se encuentran paralizados para rescatar su única fuente económica. Paralelamente, gobierno municipal continúa mencionando una nueva central de abastos, la cual ha sido rechazada en varias ocasiones por comerciantes.